Sobre la inspiración
- Gerardo Silva
- 4 ene 2024
- 3 Min. de lectura

Mucha gente me dice: "ĀæPor quĆ© no sigues escribiendo? DeberĆas meterte a algĆŗn curso, lo haces muy bien". Incluso hubo quien conoció mi oficina y despuĆ©s de una breve inspección preguntó: "ĀæAquĆ es donde te inspiras?, ĀæaquĆ es donde escribes?". Y pues Ā”no!, no es asĆ de fĆ”cil, hay mil factores que influyen para que alguien como yo, dicho sea de paso, sin alguna preparación acadĆ©mica en letras, sea creativo. En honor a la verdad, desde niƱo siempre fui creativo e innovador, quizĆ” sin causa, pero al fin creativo.
La inspiración es ese sentimiento que te llega asĆ de repente, asĆ sin mĆ”s, como cuando recuerdas que dejaste la ropa tendida y empezó a llover, asĆ, de un solo tajo.
Y es ahĆ, en ese preciso momento, donde la praxis artĆstica fluye, donde todo se escribe, pero en la cabeza, no en el escritorio, sólo se llega a un escritorio a escupir todo, en una sola exhibición.
Esa inspiración que va y viene, como la marea de mar, a veces mÔs fuerte, a veces mÔs débil.
Hace tiempo leĆ un libro que recomendaba tener a la mano una libreta con su respectivo bolĆgrafo, casi debajo de la almohada, para anotar ideas por si venĆa esa impredecible inspiración... pero Āæcómo se pueden anotar dichas ideas si la inspiración aparece cuando uno se encuentra escondido en el clóset de la amante en turno, mientras la pareja de la susodicha, al estilo de un agente de narcóticos de la DEA golpea violentamente la puerta exigiendo que se le abra? Nada mas faltó que tambiĆ©n gritara: "!!SPECIAL AGENT!!".
A veces no es tan sencillo. TambiĆ©n es importante decir que cada autor puede llegar a expresiones artĆsticas inspirado por sus circunstancias, escritores leĆdos, gustos particulares y, Āæpor quĆ© no?, antiguos amores que una noche se fueron, y que se evocan nostĆ”lgicamente a travĆ©s de las letras.
A veces incluyo en mis escritos frases o ideas de otros autores que en su momento leĆ, subrayĆ© y que alguien pudiera considerar un pirataje, pero no es asĆ, es mĆ”s bien como quien quisiera conservar lo que ha dejado de ser, lo que estĆ” a las puertas del olvido, pues el mundo tendrĆ” siempre la necesidad de que se cuenten nuevas historias, de imaginar lo que nunca fue.
Por ejemplo una bonita fórmulaĀ para matar la creatividad se puede lograr si se mezcla fuerza bruta, ignorancia, presunción, hipocresĆa, gusto de sufrir, envidia mucha, y habilidad en el arte de la intriga para que gane el tener sobre el sentir.
He llegado a organizar mesas redondas en mi mente con temas varios como: amistad, libertad, amor, sexo, polĆtica, pero tensar demasiado la cuerda y entregarse al alcohol da como resultado terminar en algĆŗn tugurio de mi ciudad natal ahĆ donde dejĆ© el ombligo, con una amiga restaurantera apostando sobre a quiĆ©n ya se le pasaron las cucharadas con los tragos, desmenuzando el concepto de "pueblo chico, infierno grandeā, sobre el tiempo de vida de alguna que otra relación amorosa precipitada, sobre quiĆ©n actĆŗa de manera ridĆcula, sobre cuantos shots de determinado licor aguantaremos, sobre si āa que no me besasā, sobre āĀ”sĆ voy!ā.
Por mi parte, despuĆ©s de mucho tiempo entendĆ, a lo Deepak Chopra, que un mĆ©todo para encontrar el camino del artista es aplicar un poco de misantropĆaĀ y soledad, pero sobre todo cabeza y corazón, en este mundo tan superficial y banal, y es que allĆ” afuera hace mucho capitalismo. Bien decĆa Diderot que sólo las expresiones artĆsticas perfeccionan el gusto y fortalecen la moral.
Sabemos que del suelo se levantan las cosechas, las flores, los hombres y sus sueƱos; tambiĆ©n del suelo se puede levantar algĆŗn libro o un escrito. Como decĆa un amigo escritor: "No hay que pervertir las letras obligĆ”ndolas a salir, solamente un dĆa harĆ”n su aparición".
Gerardo Silva
